Aspectos a tener en cuenta al afrontar una reforma de un edificio

Del mismo modo que sucede con los objetos, todos sabemos que los edificios también sufren modificaciones y cambios visibles con el paso del tiempo. Sobre todo, la fachada que es el elemento que más se ve afectado por su gran exposición exterior. Por ello, es muy habitual observar, mientras caminamos por la calle, diversos inmuebles que han tenido una degradación progresiva en forma de humedades, grietas y desconchones. Este deterioro es debido a que las fachadas no han contado con un mantenimiento adecuado.

En este sentido, las razones que impulsan a una comunidad de vecinos a contratar la reforma de una de las partes más importantes de su edificio son muy variadas. Algunas de las más habituales son un grave deterioro que puede resultar peligroso para los viandantes, por razones estéticas o por filtraciones de agua. Además, en otras ocasiones también se inician este tipo de trabajos para mejorar el aislamiento térmico de la fachada, reduciendo así un elevado gasto de las viviendas en calefacción y aire acondicionado.

La rehabilitación de edificios es algo necesario, ya no sólo desde el punto de vista estético sino también desde la mejora de su habitabilidad y las condiciones energéticas del mismo.

 

ELEMENTOS BÁSICOS PARA LA REHABILITACIÓN DE EDIFICIOS:

  • ELEMENTOS ESTRUCTURALES

De vital importancia para no ver comprometidas las condiciones de seguridad y poder garantizar la estabilidad y la correcta resistencia mecánica del edificio. La mayor parte de las tareas en este sentido están relacionadas con el tratamiento y mejora de pilares o forjados del inmueble que han ido perdiendo capacidades mecánicas debido a la aparición de grietas.

  • CUBIERTAS

Las cubiertas de un edificio están expuestas a multitud de agentes externos y es un elemento muy sensible. La incorrecta impermeabilización de las cubiertas provoca humedades que generan problemas con el aislamiento térmico del edificio. Se pueden realizar tareas de reparación por el interior o el exterior para adecuarse a las características que se adecúen al edificio

  • FACHADAS

A pesar de que parece que el único fin para llevar a cabo esta rehabilitación obedece a un criterio estético, es importante para evitar posibles daños a los viandantes, con los consecuentes problemas legales derivados de este tipo de accidentes. Una tarea que es muy aconsejable realizar cuando se lleva a cabo la rehabilitación de fachadas esa provechar para aislar técnicamente las paredes y potenciando el confort.

  • OTROS ASPECTOS

Se incluyen obras con actividades de albañilería, fontanería o carpintería que contribuyan a la rehabilitación y mejora de la vivienda. Se trata de actuaciones que mejoren aspectos concretos como la reparación de humedades, el cambio de las instalaciones eléctricas o de las cañerías obsoletas, como comentamos anteriormente.

  • MEJORA DE ACCESIBILIDAD

Incluyen tanto la instalación de ascensores como las actuaciones necesarias para evitar barreras arquitectónicas que impidan o dificulten el paso al edificio.

  • EFICIENCIA ENERGÉTICA

Según datos del Ministerio de Industria más del 80% de los edificios se mantienen en la franja más baja en la escala que rige el Certificado Energético. Aún hay mucho que mejorar en cuanto a eficiencia energética.

La rehabilitación energética supone un recorte en los gastos de una vivienda, llegando al 60% del ahorro energético, pero este ahorro aumenta exponencialmente cuando la rehabilitación se lleva a cabo en todo el edificio. Esto también ayuda a mejorar el comportamiento de las instalaciones al reducir su demanda energética.