Repara tu fachada para el mal tiempo

Como ya hemos comentado anteriormente, la fachada y el tejado de una vivienda son las partes que más sufren los cambios climáticos. El frío, la lluvia, el viento…son algunos factores que pueden deteriorar su estado si no llevamos un correcto mantenimiento. Para evitar posibles desperfectos y obras mucho más costosas, repara tu fachada e invierte en prevención.

Otro factor a tener en cuenta es que una fachada en buen estado y con el mantenimiento correcto favorece la estanqueidad de la misma impidiendo que las humedades penetren en las viviendas, además si añadimos otros sistemas de aislamiento pasivos como el sistema SATE (Recubrimiento de corcho con acabado enfoscado y pintado) o fachadas dobles (Subestructuras en fachada con aislamiento térmico y paneles de diversos materiales y acabados) nos aseguraremos un interior que nos aísle del frío y el calor exterior con el consecuente ahorro energético.  Una fachada en buen estado nos asegura un interior en óptimas condiciones por lo que es importante que hagamos un mantenimiento continuo de nuestra fachada evitando así problemas tales como grietas o fisuras. Para ello, una buena opción es la utilización de revestimientos anti grietas y revestimientos especiales para proteger el exterior de nuestros hogares.

Antes de embarcarnos en la aventura de reparar la fachada de nuestro edificio lo primero que se debe hacer es observar la superficie y, si es posible, contar con el asesoramiento de un profesional en obras y reformas.

Tras años de agresiones externas tu fachada podría tener grietas considerables que deben ser reparadas antes de proceder a protegerla. Si son pequeñas primero hay que limpiarlas eliminando las arenillas y partes sueltas que se encuentren en la grieta. Una vez limpias se procede al relleno con masilla resistente para exteriores que soporte pequeñas dilataciones sin romperse, sin embargo, si son más grandes (superando los 5mm de ancho) se requieren reparaciones de mayor envergadura, así como la detección del problema que puede ser estructural, originado por los materiales utilizados o de otra índole, evitando así que vuelva a aparecer.

A continuación, el proceso se vuelve más complejo pues incluye un análisis más profundo de la fachada con la eliminación de residuos de pintura y posterior tratamiento. Puede ocurrir incluso, que nos encontremos con una superficie ennegrecida, con manchas de moho, verdín o musgo por lo que deberemos proceder a su eliminación. Recuerda que el moho y la suciedad aceleran el deterioro del exterior de tu casa. Además, existen otro tipo de imperfecciones y daños que pueden afectar a la fachada y que no son demasiado visibles. Por eso, siempre es recomendable contar con la experiencia de profesionales de la construcción para que valoren su estado.

Una fachada es la principal arma de protección de una vivienda. La forma y condiciones en la que se encuentra será fundamental para el estado de la parte interna de un hogar. No lo dudes más y repara tu fachada, ¡Contacta con BRB Construcciones Las Palmas!